“Realmente no me siento cómoda teniendo relaciones sexuales con la luz prendida. Siento que se va a fijar en mi celulitis, mis muslos, o en mi pancita. Me da miedo que vea estas imperfecciones y que deje de gustarle. Esto se ha convertido en un gran problema ya que él se enoja, dice que no siento ni vivo el momento. No me suelto y estoy preocupada por algo que a él realmente no le importa. ¿Seré la única que sufre a causa de esto? ¿Hay algo que pueda hacer?”
Se ha comprobado que la autoestima y la confianza en uno mismo están correlacionadas con una mayor satisfacción sexual con la pareja.
En el siglo XXI la imagen se ha convertido en una carta de presentación. Vivimos en una sociedad con estereotipos de belleza prácticamente inalcanzables para la mayoría y resulta muy difícil no tener un conflicto con nuestras formas corporales. Comparadas con las modelos que muestran casi nunca somos lo suficientemente altas, delgadas, rubias, morenas o lo suficientemente encantadoras como para poder considerarnos mujeres bellas. ¿Cómo no sentirnos presionadas?
Para todas las chicas de ActitudFEM que quieren tener mayor confianza y poder aceptarse para mejorar su vida sexual aquí les compartimos algunos tips:
Aceptación y Comodidad
Recuerda que tu cuerpo es tu vehículo, la herramienta con la que vas a poder compartir todo el placer la intimidad que se asocia con hacer el amor. Empieza por hacer afirmaciones positivas diarias. ¡Me gusta cómo me veo! ¡Me queda bien este color! De esta forma lo que crees lo proyectarás.
Entiende tu Sex Appeal
¿Sabes qué es esto? Tu sex appeal no tiene nada que ver con tu figura, ni con tu peso, tu altura o tamaño de senos. Está relacionado con lo que haces con tu cuerpo cómo lo enseñas. De ti depende la soltura y dominio que le des a tus movimientos. A tu pareja le encantará saber cómo disfrutas de ti mostrando seguridad sexual.
Bienvenidas las curvas
No hay nada más sexy que una mujer pueda gozar de sus curvas y senos. Mujeres como Marilyn Monroe fueron aclamadas antaño por tener cuervos reales. Negar el tamaño de tus medidas y caer en un cuerpo pre adolescente te lleva lejos de poder llegar a disfrutar de tu sexualidad.
Estimulación Visual
¿Te has dado cuenta como a tu pareja le encanta verte desnuda? En diferentes estudios realizados en Estados Unidos en el 2012 se ha comprobado que los hombres responden más a la estimulación visual que las mujeres.
Un hombre enamorado te mira para admirarte y por mera excitación, no para juzgarte y criticarte. Se trata más de una situación personal de seguridad que la de tu pareja analizándote.
No eres un número
¿Cansada de subirte a la báscula? Una lucha inalcanzable contra los números. Se ha analizado como las mujeres más críticas, rígidas y exigentes con su cuerpo son las menos felices en sus relaciones. La aceptación y la comodidad con tu propio cuerpo es sumamente importante para el disfrute de tu sexualidad y pareja.
Conoce tu cuerpo
Para sintonizar con tu sexualidad, es útil que te familiarices con tus genitales y con el aspecto que tienen. El tener un mal concepto de tus propios genitales automáticamente impacta en tu autoestima.
Las mujeres que se sienten bien con su cuerpo tienen seis veces más posibilidades de estar sexualmente satisfechas. Así que es momento de darte un tiempo para conocer aquellas sensaciones que disfrutas. Concéntrate en sentir tu sensualidad y no marcar el objetivo de tener un orgasmo.
Aprende a mirarte
¿Quién eres? ¿Cómo eres? ¿Qué admiras de ti? El primer paso para disfrutar de una sexualidad plena es aprender a apreciar y amar tu cuerpo. Cuando estés sola desvístete y mírate frente a un espejo.
Conéctate con tu cuerpo y valora la belleza de tu feminidad, tanto por dentro y por fuera. Observa tus atributos físicos, tu forma y tu talla. Aventúrate a caminar por tu cuarto desnuda sintiéndote cómoda. El que poco a poco veas la desnudez como algo “normal”, te ayudará a compartirla con ese alguien.
Consiéntete
¿Cuándo fue la última vez que te diste un gusto? Pasa tiempo a solas. Piérdete en tu tienda favorita, vete a tomar un café, al cine o caminar. Observa cómo disfrutas de tu compañía. Esto te permitirá relajar tu mente y enfocarte en ti. El descanso y la relajación son básicos para mejorar tu estado mental y reactivar tu sexualidad.
No solo des, recibe
¿Generalmente tratas de dar, procurar y mimar? Si este es tu caso, te invito a que te dejes consentir más. Que puedas exigir que tú también necesitas sentirte especial.
En cuanto a la sexualidad no estaría mal que empieces a decirle a tu pareja cómo quieres que te toque. De esa forma te familiarizaras con el poder gozar y disfrutar el sexo. Recuerda que si estás cómoda con el recibir es porque una parte de ti sabe que eres merecedora de esto.
Contra tus miedos
¿Te resulta incómodo hacer el amor con la luz prendida? Sin embargo él goza ver cada parte de ti. Comienza teniendo relaciones bajo la luz de una vela, son tenues y favorecedoras. Esto te hará sentir más sexy y cómoda. Al final de la velada puedes cubrirte con una batita ligera y femenina.
Todo a su tiempo y recuerda de no hacer algo que no quieres. El que te sientas con control y cómoda te llevará a confiar más en ti y en tu pareja.